Un juego: Sé tóxico

El concepto de gente tóxica, muy popular en nuestros días, lo acuño el psicólogo Bernardo Stamateas en 2008. Stamateas, que como curiosidad biográfica además de psicólogo es sexólogo clínico y pastor de la Iglesia Bautista Ministerio Presencia de Dios, dio en el clavo: Unió dos conceptos aparentemente dispares en un nuevo término lleno de significado.

La intuición nos dice qué es una persona tóxica, pero recientemente tuve la oportunidad de participar en un pequeño experimento:

a los participantes nos dividieron en grupos de 6 personas y me dieron a elegir una tarjeta de entre un montón en las que aparecían prototipos de comportamientos tóxicos: envidioso, victimista, superficial, etc. La idea era desarrollar un caso práctico en el que debíamos representar el papel que nos tocara a cada uno, y luego averiguar qué papel estaban representando los demás.

Concretamente, se suponía que mi equipo era el responsable de una empresa que había asumido la externalización de la barra de un centro de ocio en las fiestas locales, con tan mala fortuna que había ido mal el negocio y había arrojado pérdidas y debíamos reunirnos para recapacitar y tomar decisiones al respecto. En mi tarjeta ponía la palabra mediocre.

La verdad es que costó un poco ponerme en el papel, no porque no sea mediocre, que lo soy en mas aspectos de lo que quisiera, sino porque contrastaba con la actitud que creo que es deseable en una reunión de trabajo, tanto por mí mismo como por respeto a mis compañeros. Mis respuestas cuando preguntaban qué íbamos a hacer ante el problema de las pérdidas siempre eran de excusas y de no asumir la responsabilidad, utilizando un lenguaje corporal de desgana y hastío.

Acabada la discusión, mis compañeros acertaron con el rol que había representado, pero eso no fue lo mejor: Lo que realmente me fue valioso como aprendizaje fue el ponerme en la piel de una persona tóxica y así poder identificar a esa persona tanto en mí mismo como en los demás para poder combatirla sin dejarme arrastrar por su actitud.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *